¿Qué es? ¿Se trata de abrazar un árbol? La terapia de bosque nace en Japón luego de que el gobierno japonés observara que la gente del campo que llegaba a las ciudades se enfermaba. Entonces, entendieron que esa desconexión de la naturaleza provocaba enfermedades y crearon grandes parques para que la gente pueda ir y sentir esa conexión nuevamente. Con el tiempo se dieron cuenta que había una gran diferencia entre caminar o trotar en la naturaleza y la inmersión lenta, conectando con los elementos, la fauna y flora de manera lenta y profunda. Se dieron cuenta de que los árboles emitían fitoncidas (son compuestos orgánicos volátiles producidos por las plantas que tienen propiedades antimicrobianas y insecticidas, actuando como un sistema de defensa natural contra bacterias, hongos, insectos y otros microorganismos dañinos. La palabra “fitoncida” proviene del griego “phyton” (planta) y “cide” (matar), literalmente significa “exterminado por la planta”). Esto potencia el sistema inmunológico en el ser humano. Se ha demostrado que pasar tiempo en la naturaleza, donde se liberan fitoncidas, puede reducir el estrés, mejorar el estado de ánimo, aumentar la actividad de las células asesinas naturales (células NK) y mejorar la calidad del sueño, entre otros beneficios. También conozco casos de personas que se han curado de cáncer con las inmersiones en la naturaleza.
¿En qué consiste esta terapia? Justamente en la inmersión lenta en la naturaleza a través de una guía de una terapeuta certificada que guía en las actividades que se realizan. Dependiendo el número de personas del grupo puede durar de 2 a 3 horas. Nuestra terapeuta, Goy Paz, se certificó como terapeuta de bosque con The Forest Therapy School en 2023





