
Decidimos no contar con las carpas porque duran poco, se llenan de un moho horrible y, aunque la experiencia pueda ser interesante para algunas personas, no justificaba volver a invertir en este tipo de alojamiento tan temporal y costoso. Además, había un deterioro muy rápido de todo lo que teníamos adentro. Entonces, preferimos mantenernos con los domos que son más cómodos y prometen durar más tiempo.





