Las heridas de Imbabura

Ya se van a cumplir 20 días de protestas y la provincia de Imbabura ha quedado con una herida muy profunda. Si bien no es la única provincia que se ha pronunciado es, quizás, en donde se ha registrado la mayor violencia. ¿Cuál es el saldo de esta protesta? ¿En qué se han beneficiado las personas que protestan? Los líderes detrás de estas protestas iniciaron su rebeldía por la quitada del subsidio del diesel, luego fueron aumentando sus motivos relacionados a educación y pobreza en la comunidad indígena. Déjame contarte que en Imbabura, nadie se muere de hambre. Es una provincia tan bondadosa y hermosa que brinda una variedad increíble de alimentos. Los indígenas que cuenten con una pequeña chacra, pueden abastecerse de alimentos sin pasar hambre.

Las comunidades mayormente se nutren de lo que siembran y tienen sus animales con los que cuentan para sus necesidades. Pobreza, pobreza sí hay y depende de muchos factores. Una puede ser la falta de oportunidades, otra puede ser los altos intereses que cobran las cooperativas o bancos, otra el precio que pagan los intermediarios por las cosechas. Finalmente, los intermediarios no son los que se sacan el aire en el proceso y, sin embargo, son los más beneficiados. Eso habría que ver cómo se puede equilibrar. Hay muchas razones para la pobreza, estas son apenas unos pequeños puntos que ahondan este tema.

Durante mucho tiempo ya, Imbabura ha estado cubierta por un manto silencioso de irregularidades y corrupción. Minería ilegal con consecuencias devastadoras como lo es en Buenos Aires, lavado de dinero de una manera descarada, y claro todo el contrabando de hidrocarburos. Es muy probable que, por ese motivo, las cosas se hayan puesto mas violentas ahí. Esta es la oportunidad de desmantelar lo que ha sido silenciosamente encubierto. Luchas contra la oscuridad y la baja moral es muy duro.

Mucha gente que ha salido a protestar para seguir encubriendo este tema de las irregularidades, otros lo han hecho por obligación, por rabia, por frustración, y por no tener la capacidad de reflexión y conciencia como para darse cuenta de cómo son utilizados por los líderes que más piensan en sí mismos y su grupo que en los mismos campesinos. Vimos una brutal golpiza de unos militares a un indígena herido que murió (Efraín Luis Fuérez) y a su acompañante, amigo y vecino de su comunidad que se negó a dejarle herido en el piso mientras los militares le pateaban. Es simplemente horrible lo que se ve cuando hay violencia de lado y lado.

A la semana de las protestas ya estaba la gente cansada y quería trabajar, pero los bandoleros, muchísimos pagados, arremetían contra los pequeños comerciantes, los almacenes y quienes no se sometían al paro. Agredir a su propia gente no es un símbolo de protesta consciente sino de autoengaño deliberado.

Ahora, Imbabura ha quedado con una mala imagen y una herida profunda. Quienes entienden un poco sobre el efecto energético que eso trae, entenderán que ese manto negro que ha cubierto a la provincia, no sanará ni rápido ni fácilmente.

Imagina que Imbabura era la provincia más hermosa del Ecuador. Luego de estas heridas recibidas en su cara y corazón, tendrá que pasar por un proceso operativo para restaurar su cara (imagen) y no permitir que la cicatriz quede tan marcada como para opacar su natural belleza. Y es que Imbabura, realmente, es la provincia más completa y hermosa de Ecuador. Tiene una riqueza natural extraordinaria y única. Esta provincia podría ser de las fuentes más importantes de turismo ecológico para el país si tan solo la burocracia no fuera tan temible y se apoyara al mejoramiento de los servicios públicos, no solo aquí sino en todo el país. El aparato gubernamental necesita evolucionar y recrearse como un medio administrativo de todas las bondades, productos, servicios, emprendimientos y demás que ofrece el país. Encontrar el equilibrio será difícil para cualquier gobierno porque arrastramos una podredumbre de corrupción que, lastimosamente, es el reflejo de la sociedad. Eso cambiará cuando esta sociedad cambie pero, si seguimos en lo mismo y lo mismo, no habrá solución alguna que nos ayuda a prosperar. No se puede evolucionar con protestas que no tienen un buen principio y que más bien nos arrastran hacia la involución en vez de la evolución. Las protestas que tienen buen fundamento logran mucho más que estas patadas de ahogado.

Queremos trabajar y salir adelante, ¿será que nos dejan? O, ¿será que nosotros necesitamos fortalecernos para no permitir que nos hieran como lo han hecho? Las heridas toman tiempo sanar. Imbabura quedó muy herida y no merece tanto maltrato de su propia gente. ¿Será que el Taita Imbabura y la Mama Cotacachi nos perdonarán por tanta destrucción de los árboles, movilización de rocas, destrucción y más destrucción después de la imperiosa necesidad que hay de cuidar y respetar la naturaleza y hacer lo mismo entre nosotros, los moradores de Imbabura y de Ecuador?

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