Es evidente que un porcentaje muy alto de la humanidad vive desconectada de la naturaleza. Hay personas que prefieren mil veces estar entre paredes de cemento a caminar en la naturaleza y respirar su aire limpio. ¿Qué consecuencias tiene sobre nuestro estado mental-emocional? Las consecuencias pueden ser innumerables, desde la depresión hasta problemas de salud de toda índole.
La desconexión del ser humano de la naturaleza es también el reflejo de una desconexión de sí mismos y, por eso, está acompañada de tantos desórdenes físicos y mentales. ¿Tiene solución? ¡Claro que sí! El avance general de la humanidad, en estos tiempos, de una o de otra manera, nos llevará de regreso a la naturaleza del Planeta, tanto como a la naturaleza interior de cada ser. A cada quien le llegará esta necesidad a su propio tiempo y aquellos que puedan sentir el latir de nuestro Planeta podrán soportar de mejor manera esta transición planetaria.





