Estamos tan acostumbrados al sistema social en que crecimos y seguimos existiendo que no nos damos cuenta cuánto impacta la relación con uno mismo, la relación con los otros y la relación con la naturaleza. Como estamos tan adaptados y estas sociedades disfuncionales, navegamos para subsistir y satisfacer nuestras necesidades. Hay algunos grupos que se corrompen a tal punto de vivir en la oscuridad total y todo lo que la corrupción ofrece, sobre todo codicia, mentira y violencia. ¡Qué horrible es la corrupción! Sin embargo, nace y se desarrolla de estas sociedades disfuncionales en donde todo gira alrededor del dinero. Y el dinero no es el problema sino lo que representa para nosotros: ese dios insaciable que no se conforma con nada.
¿Qué consecuencias tiene seguir ciegamente adaptados a los sistemas sociales? La respuesta es evidente: ansiedad, depresión, ADD, irritabilidad, miedo, sentirse perdido, desconectado de uno mismo. En estos tiempos tan difíciles en toda la humanidad, tenemos la oportunidad de un cambio para crear un mundo mas equitativo y bondadoso. Pero parece que la humanidad necesita un sacudón gigante para poder dar este salto transformador. Algo que rompa nuestras ideas de la realidad tal como la aceptamos, algo que nos ponga en vereda y nos devuelva la humildad, nos haga más humanos y más espirituales al mismo tiempo.
Aquí dejo un video para reflexionar sobre este tema que espero sirva.





